¿Qué pasaría si Twitter desaparece?

Las redes sociales nos han dejado varias enseñanzas: nada dura para siempre (RIP Snapchat, Clubhouse -cuya idea se robó Twitter- o incluso Facebook); las modas cada vez son más cortas, ser ‘trending topic’ no es tan difícil y un vídeo se te puede hacer viral o, al mismo tiempo, no llegar ni al público que te sigue.

En la música se asocia el término ‘one hit wonder’ a aquellos artistas que solo logran un éxito en su carrera, escúchese ‘Mambo No.5’ de Lou Bega, ‘Duro de Pelar’ de Rebeca, ‘La Macarena’ de Los del Río y un largo etcétera… Y así de efímero puede ser el ‘timeline’ de cualquier ‘tuitstar’ (persona o personaje relevante en la red).

Estas plataformas te dan un éxito que, a la vez, también te puede quitar con la reciente cultura de la ‘cancelación’, en la que si cometes un grave error, se te señala (incluso con pruebas, audios, vídeos, testimonios…) en redes sociales como Twitter, un hervidero de ‘hate’, donde el anonimato es llave de múltiples puertas, ya sea al éxito a la desvergüenza.

Y es precisamente la red social del pájaro azul la que se ha envuelto en polémica en los últimos meses ante la compra de la misma por parte de Elon Musk, que trajo consigo un sin fin de artículos sobre las condiciones que pensaba aplicar a todos los trabajadores de esta empresa, junto a los numerosos despidos que conllevó su movimiento de compra.

La cuestión es que Elon ya, incluso, ha dimitido de su cargo, tras tuitear una encuesta en la que preguntaba a la comunidad si debía seguir o no (spoiler: ganó el no).

Ante tal incertidumbre, me pregunto: ¿qué pasaría si Twitter desaparece?

Lo más probable es que no pase nada. Simple. Habrá unos primeros meses de drama en el que personas influyentes, periodistas, así como diversas personas especializadas en cine, arte, ciencia o salud… pierdan un espacio que les ha servido de altavoz todos estos años pero, estoy seguro, no tardaría en aparecer mil y un candidatos con un formato similar en el que prime la conversación, los hilos, la opinión, el chisme, el porno, las cifras, las valoraciones, críticas o la última hora, lo que realmente le dio poder.

Sí, uno de los éxitos de esta red es que, por encima del resto, es la que todos consultamos para comprobar qué ha pasado: la inmediatez, la imagen más reciente, la confirmación de los hechos o la conexión en directo han sido las grandes bazas de Twitter, apoyado por un gran número de profesionales que se han hecho un nombre, populares… por la confianza generada a través de su propio contenido.

Contra esto, también ha sido un espacio en el que las ‘fake news’ han ganado un peso incalculable, generando toneladas de información falsa, no contrastada, que ha llegado a titulares de los principales medios digitales de nuestro país, provocando una intensa discusión sobre qué prevalece en la información: ser el primero o dar información de calidad.

¿Y tú, qué opinas? Te esperamos en nuestras redes sociales.

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