El mejor embajador de marca, tu empleado

En el actual entorno enormemente complejo y competitivo, destacar ya no es una alternativa es la única opción. Tienes un logo atractivo y altamente reconocible, un relato corporativo imbatible, tienes una web espectacular y una presencia en redes sociales alineada con todo ello pero aún te falta un atributo ¿has conquistado a tu personal? Este es el mejor embajador de tu marca. No hablamos ahora de employer branding, ese arma indispensable para ganar la batalla por el talento, sino de un sentimiento más profundo que, si consigues cultivarlo en tu organización, te ayudará a conquistar el mundo, ya sea en forma de clientes, consumidores o votantes.

¿Alguna vez has pensado qué rostro tendría tu empresa si fuese una persona? Pues no le des más vueltas, la cara de tu empresa es la de todas y cada una de las personas que la componen. Puede que ellas no den entrevistas a medios de comunicación, no salgan en la foto que acompaña a tu nota de prensa y no todas hagan presentaciones comerciales pero créeme que si ellas no prescriben tu trabajo, tus productos o servicios, nadie en su entorno querrá comprarlos.

Esta máxima adquiere dimensiones ilimitadas en el nuevo contexto digital, donde cualquiera con un perfil en redes puede hablar, bien o mal, de tu marca y llegar a un número incalculable de personas. Cualquier empleado o empleada es un embajador de marca, como lo es cualquier cliente, partner o proveedor satisfecho. 

Ahora que ya has asumido esta máxima, ¿qué estás dispuesto a hacer para “comprar” su servicio? o, por qué no, ¿qué estás dispuesto a hacer para ganarte su capacidad de influencia, su inmenso potencial prescriptor en el entorno online? ¿Sabes ya lo que es y a dónde te puede llevar un Plan de Embajadores?

En primer lugar, puede hacer que tu número de seguidores aumente de forma exponencial y que el reconocimiento de tu marca crezca de una manera orgánica y que el engagement se dispare. ¿Necesitas más razones para ponerlo en marcha? Grandes compañías como Ikea, Google, Microsoft o Starbuck cuentan con embajadores de marca.

Aquí te contamos por dónde empezar.

  1. Define tus objetivos, de una forma clara y realista y establece unas bases para tu ‘Plan de embajadores’. Esto implicará sentar a la mesa a los distintos departamentos implicados: recursos humanos, marketing, equipo digital, etc. y ponerlos de acuerdo. ¡Suerte!
  2. Selecciona a tus embajadores y fórmales. Si no quieres dispararte un tiro en el pie, escoge a aquellos que sepas que se manejan bien en redes, que están motivados y que creen en tu marca y haz que crean en el proyecto.
  3. Muéstrales cómo su papel puede ayudarles a mejorar su marca personal y, por si fuera poca motivación, crea un plan de incentivos e intenta que éste sea acorde con la cultura organizativa. 
  4. Diseña un plan de contenidos atractivo que contemple todos los recursos necesarios para que tus embajadores tengan fácil acompañarte (vídeos, infografías, imágenes,…) y haz un buen trabajo de curación de contenidos. 
  5. Mide, mide y mide. Reporta a tus embajadores para que conozcan el resultado de su desempeño digital (además de premiarles) y analiza qué funciona. Sustituye lo que no.
  6. Por último, utiliza alguna herramienta de planificación, seguimiento y medición que te ayude a gestionar y motivar al equipo.

Si te animas a arrancar con tu ‘Plan de Embajadores’, en Metrópolis Comunicación, empresa fundada por Santiago Pérez hace 25 años, estamos dispuestos a ayudarte. Cuéntanoslo.

Irene Maeso
Directora de Negocio y Nuevos Proyectos

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