El poder de tener una voz propia

Abres Instagram. Un carrusel. Un reel. Otro reel. Un anuncio. Ocho stories. Contenidos que demandan tu atención constante y, en ocasiones, crean un ruido que impide que tu mensaje llegue a sus receptores. 

Cuando los posts en redes sociales, los portfolios corporativos y las notas de prensa quedan a un lado, tener una voz propia y saber utilizarla, se convierte en el eje perfecto para completar un perfil profesional y empresarial. 

Ser capaces de utilizar la voz de manera correcta, nos permite mostrarnos como figuras cercanas y directas a nuestro público objetivo, además de ser un pilar fundamental en la imagen que creamos de cara a la audiencia a la que nos dirigimos. Es por ello, que con el paso de los años, los pódcasts se han convertido en una herramienta o un formato que se ha consolidado en el mundo online, construyendo una nueva vía de comunicación y consumición de contenido. 

Cuando escuchar se convierte en una experiencia

A pesar de que la radio tradicional se ha consolidado como uno de los formatos de comunicación por excelencia, el auge de plataformas como Spotify o Youtube ha abierto la puerta a nuevas formas de consumir contenido sonoro, más flexibles y cercanas. Ya no es necesario sintonizar una emisora a una hora determinada para escuchar un programa. Por el contrario, el oyente decide qué escuchar, cuándo y durante cuánto tiempo. 

Entender esta dinámica y saber aprovecharla es fundamental para encontrar nuevas formas de hacer llegar nuestro mensaje al target adecuado. Porque, aunque vivimos en un contexto dominado por los vídeos de menos de 30 segundos y el consumo rápido de contenido, lo cierto es que, en las plataformas adecuadas, la audiencia también está dispuesta a quedarse. La duración deja de ser un problema cuando lo que ofrecemos tiene valor

Una cosa es lograr que alguien nos vea durante unos segundos, y otra muy distinta es conseguir que quieran escucharnos durante media hora. Es precisamente en este punto donde la voz adquiere un valor especial que debemos aprender a utilizar. No solo se transmite un mensaje, también una imagen y una serie de emociones. 

La voz también construye una marca

Al pensar en una identidad de marca, probablemente se nos venga a la cabeza un logotipo, una tipografía o una guía visual. Sin embargo, también existe un rasgo de identidad en aquello que escuchamos. 

Elegir las palabras correctas, el tono y la velocidad adecuados con la que hablamos, o incluso los silencios, forman parte de un todo: la imagen que proyectamos en la audiencia. Para lograr una buena comunicación y crear una conexión real con el público, es necesario apostar por un lenguaje cercano que se adapte al contexto en el que nos encontramos. De este modo, resulta más sencillo que el mensaje cale en las personas. 

Por ello, es importante saber adecuar la voz y acompañarla de aquello que queremos contar. Esto implica preguntarnos qué imagen queremos mantener en la memoria colectiva, cómo queremos que nos recuerden cuando dejamos de hablar. 

En este contexto, los pódcasts pueden convertirse en una herramienta interesante para las empresas y perfiles profesionales. Entrevistas, conversaciones con expertos, historias o contenidos divulgativos permiten mostrar una versión de la marca que se pierde entre los reels de un minuto. 

No todo debe ser un pódcast

Hablar del valor de la voz y su importancia dentro de una marca no significa que todas las empresas necesiten tener un pódcast. De hecho, hacerlo simplemente por sumarse al formato de moda puede ser el primer error. 

Antes de dar este paso, es necesario responder a la siguiente pregunta: ¿Qué tenemos que contar que realmente merezca la pena escuchar?

Para crear una estrategia de comunicación se debe acotar el mensaje y las personas a las que queremos llegar. Una vez hecho este proceso, se debe analizar qué vía es la mejor para transmitirlo de manera efectiva. Tras este proceso, podremos empezar con la creación de contenidos con los que conectar con nuestra público. 

Asimismo, en un entorno en el que cada vez es más difícil diferenciarse y destacar, mostrar una imagen natural y cercana puede convertirse en un valor. Un contenido de calidad que permita pausar la necesidad incesante de hacer scroll puede conseguir atraer a la audiencia.

Aprender a escuchar para conectar

Implementar la voz en la comunicación permite crear un espacio en el que no solo se nos permite hablar, sino conseguir que alguien quiera escucharnos a nosotros y nuestro mensaje. 

Ser capaces de escapar de vez en cuando del ruido y tener una voz propia nos identifica como marca. Crear una identidad sonora y saber cómo queremos que se nos recuerde es primordial para consolidarnos como una empresa, profesional o entidad completa y de calidad. 

Es por eso que en Metrópolis Comunicación, empresa fundada por Santiago Pérez hace más de 30 años, ofrecemos un servicio 360 en el que tener una voz, una imagen y una estrategia son una parte fundamental para lograr el éxito. 



Cristina Barrientos
Consultora de Comunicación

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