¿Se extinguirán las salas de cine o sobrevivirán a la era del streaming?

Se inicia el combate, plena pandemia. A la derecha del ring, las plataformas streaming; a la izquierda, las salas de cine. La batalla está reñida, pero un clinch del rincón rojo a la gran pantalla paraliza el cuadrilátero. Ese silencio creado por la incertidumbre es el mismo que inundó hace algunos años la industria de la exhibición cinematográfica y que ahora parece disiparse.

En 2019, las salas de cine españolas cerraban el año con 100 millones de entradas vendidas. 2022, 2023 y 2024 no fueron tan exitosos. Ya sin restricciones de la pandemia, la cifra alcanzó 75 millones, registrando una caída del 25%. Y 2025 fue aún peor, con 65 millones de espectadores, aumentando el porcentaje a 30.

Pero no ha sido el COVID-19 el principal causante. El auge de las plataformas streaming es lo que ha puesto en jaque una de las principales actividades de ocio en España. Ir al cine ya no es tan habitual como antes e incluso en un fin de semana de estrenos, la taquilla se resiente. ¿El principal problema? Plataformas como Netflix o HBO les han dado a los usuarios más opciones de las que podrían haber imaginado hace 20 años y aunque a la gente le guste cada vez más el cine, se ha perdido el hábito de ir a la sala. Según la Encuesta de Hábitos y Prácticas del Ministerio de Cultura, el 15% de la población española ve películas en casa diariamente, mientras que un 60,7% lo hace al menos una vez a la semana.

El informe también señala que los principales motivos por los que algunas personas no asisten al cine son la falta de tiempo, el precio o el desplazamiento. Casi un 12% afirma que prefiere ver las películas desde casa. Sin embargo, para David Rodríguez, general manager para España y Portugal del medidor de audiencias Comscore Movies, la razón es clara: “Existe una saturación de estrenos cada semana en los cines que provoca que no tengan visibilidad para los espectadores”, quienes perciben cierta “confusión” sobre cómo acceder a los contenidos, es decir qué films se proyectan, cuándo y dónde, explicó en una entrevista para el periódico El Mundo.

Cambio generacional y estrategias de los cines

Por otra parte, también se observa un cambio generacional. Fernando Lobo, responsable de programación de los cines Embajadores, en Madrid, asegura en el medio anteriormente mencionado, que “las películas trascienden cuando logran atraer al público joven, porque al público adulto ya lo tenemos”. La propuesta más segura a esa solución es que se repliquen en los jóvenes los modelos del cine sénior, quienes pueden acudir a un precio muy bajo un día a la semana.

El presidente de la Federación de Cines de España (FECE), Álvaro Postigo, aboga por aprobar la Ley del Cine, que consiste en fijar 100 días obligatorios de permanencia en el cine, como medida para defender a los exhibidores: “Todos debemos jugar con las mismas reglas”, insiste.

El auge del streaming y la redefinición del ocio audiovisual

En paralelo, los cines no son los únicos que sienten el golpe de esta transformación del ocio. La televisión también experimenta cambios significativos, lo que evidencia que la irrupción del streaming está redefiniendo por completo la manera en que el público consume entretenimiento.

El año 2025 marcó un punto de inflexión para la televisión en abierto. Mientras las principales cadenas se enfrascan en una dura batalla por el share, el consumo televisivo lineal sigue en caída libre, con una audiencia que no deja de reducirse. 

En España, la disminución del consumo de televisión se explica en gran parte por un paradigma psicológico centrado en la inmediatez. Los espectadores, especialmente jóvenes, prefieren tener control total sobre qué ver, cuándo y cómo, evitando esperas y publicidad. Las plataformas streaming y redes sociales satisfacen esta necesidad, ofreciendo inicio instantáneo, contenido personalizado y la posibilidad de ‘maratonear’, generando gratificación inmediata y experiencias más inmersivas.

Como resultado, aunque la televisión sigue siendo vista, el tiempo frente a ella disminuye y el consumo se desplaza hacia formatos digitales que permiten multitarea, atención fragmentada y recompensa rápida, adaptándose mejor a los hábitos habituales de los usuarios españoles.

El ocio audiovisual del futuro será híbrido

Está claro que el entretenimiento en España atraviesa una crisis que combina tradición y modernidad. Mientras los cines buscan estrategias para reconquistar al público y legislar la permanencia de los estrenos, el streaming redefine la forma en que se consume contenido, ofreciendo inmediatez, personalización y flexibilidad. El combate no está decidido, pero queda evidente que el ocio audiovisual del futuro será híbrido. Las salas de cine no desaparecerán pero habrá una mezcla de la magia de la gran pantalla con la comodidad del hogar. Cómo sentencia Fernando Lobo, “el cine lleva toda la vida y nunca va a morir porque es un acto de romanticismo”.

Quizá las salas deban apostar por experiencias únicas como estrenos inmersivos, sonidos y proyecciones que no se consiguen en casa, atraer al público a través de eventos, innovación tecnológica y contenido complementario mientras las plataformas digitales ofrecen inmediatez y personalización.

En Metrópolis Comunicación, agencia fundada por Santiago Pérez hace treinta años, un equipo de expertos diseña estrategias de comunicación y contenidos audiovisuales para redes y plataformas digitales, desde vídeos para YouTube hasta reels para Instagram o TikTok. Su experiencia demuestra que transmitir correctamente el valor de cada pieza de contenido es clave para mantener la relevancia en un panorama de ocio cada vez más fragmentado y conectado a los nuevos hábitos de consumo.

Carlota Martínez
Consultora de Comunicación

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