La inmediatez en la comunicación se ha convertido en un factor muy determinante a la hora de competir con otros medios.
Las redes sociales, la comunicación en tiempo real y los medios digitales nos han creado la sensación de que si se tarda unos minutos en publicar, se ha perdido la conversación.
Sin embargo, muchas veces se comete el error de dar informaciones incompletas o incluso falsas solo por el hecho de “tener la exclusiva”. De modo que ¿realmente es mejor comunicar inmediatamente, o esperar un poco para ampliar y contrastar la información?
En este blog trataremos de averiguarlo.
Inmediatez, sí, pero… ¿a qué precio?
Si nos damos cuenta, cuando salen noticias de repentina actualidad como un accidente de tráfico, un fichaje deportivo, una catástrofe natural, etc., siempre tenemos el mismo patrón: comienzan a surgir noticias con titulares atractivos, pero al entrar para saber un poco más, nos damos cuenta de que la información se basa mayormente en rumores y no hay claridad en los hechos, además de dar mucho lugar a la rectificación.
Ser el primero te otorga una posición privilegiada si lo que buscas es visibilidad. Los algoritmos del mundo digital premian el contenido más reciente, y para determinadas entidades, ese elevado número de visitas desde el primer momento supone cumplir los objetivos.
Sin embargo, comunicar no solo se trata de hablar antes que nadie. Comunicar es dar contexto, esclarecer los datos, contrastar la información y generar confianza y credibilidad.
La inmediatez es una ventaja, sí, pero en muchas situaciones es mucho más valioso contar un hecho contrastado y con coherencia que ganar la carrera por tener la exclusiva y que tu contenido sea vacío o esté incompleto.

Credibilidad y confianza al público
En un entorno con tanta cantidad de información que circula a gran velocidad, el rigor comunicativo es clave. Cuando cuidas tu producto, ofreces un contenido de calidad al público, generando confianza y credibilidad.
Este cuidado del contenido pasa por dar una información precisa, contrastada y contextualizada, el público te identifica como fuente fiable y está dispuesto a acudir a ti en futuras ocasiones.
Esto te puede servir incluso con otros medios de comunicación, ya que si tu producto o servicio cuentan con estos criterios, puede servir de referencia para ellos. Si te conviertes en la fuente de tus competidores, ya has ganado.
Verificar no significa esperar horas
Normalmente, pensamos que para comprobar la veracidad de la información sacrificamos la posibilidad de ser rápidos, pero no necesariamente es así.
Verificar consiste en comprobar elementos esenciales de la comunicación: comprobar identidad de las fuentes, revisar contenido audiovisual, diferenciar hechos de opiniones y, si es posible, contrastar con otra fuente.
En conclusión, no necesariamente existe un debate de “rápido o bien”. Simplemente necesitamos tener en cuenta la jerarquía de prioridades. La rapidez es importante, pero la credibilidad depende de la precisión.

¿Cómo sé si la noticia que leo está completa o no?
Cuando vemos una noticia de última hora sobre un acontecimiento reciente, debemos tener en cuenta varios detalles para saber si la información que nos están dando está completa y verificada, o simplemente se ha optado por intentar ser el primero en contarla.
Lo primero que debemos tener en cuenta son las cinco preguntas clásicas para dar una noticia: qué ha pasado, cuándo ha pasado, dónde ha pasado, cómo ha pasado, por qué ha pasado y quién ha intervenido. Si la noticia que tenemos delante no responde a varias de estas preguntas, normalmente significa que la información no está completa.
Otro dato importante es averiguar si la noticia cuenta con declaraciones de todas las partes implicadas. Muchas veces nos quedamos solo con una de las versiones porque nos da suficiente contenido, pero estas versiones pueden estar contaminadas y de alguna manera u otra faltar al principio de objetividad.
El último de los consejos es el más sencillo de detectar. Si vemos en el texto expresiones como “según las primeras informaciones” o “se ampliarán los detalles en las próximas horas”, esto es un síntoma claro de que la información está incompleta.
No obstante, debemos tener claro que el que una noticia esté incompleta no significa que esté mal o sea falsa, puede ser también que la noticia es muy reciente y aún no se han esclarecido los hechos, pero debido a la notoriedad del suceso es necesario comunicar al público lo que ha pasado.
Entonces, ¿cómo quedaría el producto perfecto?
Tenemos claro que comunicar rápido y seguir todos los procesos esenciales del tratamiento de información no son polos opuestos, sino que se complementan. Se puede ser rápido a la hora de publicar habiendo detrás un proceso de documentación, verificación y tratamiento de la información, llevada a cabo siguiendo los manuales y principios del periodismo que han caracterizado a esta profesión durante tanto tiempo.
En Metrópolis Comunicación, agencia fundada por Santiago Pérez hace treinta años, contamos con un equipo de profesionales que conocen estos procedimientos y los llevan a cabo de la mejor manera posible, para ofrecer al público un producto de calidad basado en la objetividad, la veracidad y la transparencia.
